Si deseas encontrar algo en internet, aqui te ayudamos
Búsqueda personalizada
Si deseas enviarnos
alguna informacion sobre Vinos
y Bodegas, escribenos un correo.
Vino de Valdepeñas
He querido dedicar un espacio
exclusivo en los vinos
de La Mancha a Valdepeñas por
su importancia, su historia y solera en el
tiempo. Valdepeñas siempre ha sido el hijo predilecto de los caldos
en esta zona aunque en los últimos tiempos le están
saliendo serios competidores en cuidados y mimos en toda
La Mancha.
Estos vinos de Valdepeñas siempre les he tenido cariño
por que son como los niños prodigio que sin ningun tipo de
preparacion técnica son capaces de sorprendernos con
sus proezas.
Son la parte opuesta a las prácticas que se emplean en Cataluña,
donde consiguen sabores, aromas y texturas a base de quimica,
aqui se elbora el vino de manera tradicional y desde luego
con mucha mas calidad que los que se elboran en Villafranca
del Penedes o alrededores.
El vino de Valdepeñas es
tal cual, como el signo de Tauro,
debes de ser tu quien descubra sus cualidades a base de saborearlos.
Vino de Valdepeñas
Valdepeñas tiene un terreno de 35.000 hectáreas
para el cultivo.
Situada al sur de la provincia de Ciudad Real, agrupa 10 municipios.
Destacan Valdepeñas, Moral de Calatrava y Santa Cruz de Múdela.
.
Cepas : Blancas: airen. Tintas: cencíbel.
Graduación: De 11,5 a 13,5 grados los blancos, y de 12 a 14
grados los tintos.
Cocina: Cocido, zarajos, gazpachos, pisto manchego, lentejas.
Notas : Los rosados, también conocidos como los claretes de
esta zona, van bien en cualquier mesa, especialmente cuando en ella
hay cordero. Se obtienen mezclando el mosto blanco de la airen con
la variedad cencíbel; de esta mezcla surgen unos vinos ligeros,
neutros, de aroma sutil, sobre todo si son jóvenes.
Vino de Valdepeñas
Es incierto el origen
de la ciudad de Valdepeñas y también la antigüedad
de sus viñedos. Ciertos antropólogos la relacionan
con una población prerromana llamada Acinippe cuya
raíz latina, acinus, significa grano de uva lo que,
junto a los hallazgos de toneles y ánforas de barro,
cuencos y otros objetos, nos indica ya la existencia de
un vino ibérico y prerromano. Fue uno de los pocos
viñedos que subsistieron durante la dominación
musulmana. Ya en el siglo XV, el vino de Valdepeñas
era conocido popularmente, pero fue en tiempos de Felipe
II cuando Valdepeñas empezó
a convertirse en importante mercado de vino. Hasta el siglo
XIX, textos y viajeros nos hablan de un vino espeso, alcohólico,
no siempre al gusto de los paladares extranjeros. En este mismo
siglo la filoxera cambia el rumbo de estos vinos: se implanta
la blanca airen y empiezan a obtenerse unos falsos tintos,
producidos por la mezcla de los mostos de airen con los coloreados
vinos obtenidos de la cencíbel; y cambian la graduación
de aquellos espesos tintos tradicionales, los aloques de Valdepeñas,
de color ligero y graduación inferior.
El ferrocarril (1861) favoreció en gran
manera el comercio de estos vinos. Cada día salía
de la estación manchega el «tren del vino»;
incluso, algunas bodegas disponían de andén propio
para la carga de los vagones. Los vinos de Valdepeñas
se exportaban en graneleros a Cuba, Rusia y Filipinas: fue
su época dorada.
Después de la guerra civil, las tinajas de barro han
ido desapareciendo para ser sustituidas por depósitos
de hormigón y, posteriormente, por los más modernos
de acero inoxidable. Sin embargo, esta nueva imagen que viene
a sustituir a la vieja, tiene que convivir todavía con
los que no se arriesgan a hacer las inversiones necesarias
para llevar adelante la renovación, completa y total,
de la imagen del vino de Valdepeñas, dejándose
arrastrar por el mercado, aún fácil, del granel.
Denominaciones de origen provisionales : Manchuela
y Mondéjar.