En mis andares sin cesar por la
Alpujarra no paro
de descubrir rincones que solo pueden encontrarse si uno hace turismo
rural y descubre las Casas
rurales Alpujarra.
Estampas preciosas, desde el artesano de cestas que
aun siguen trabajando por aquí, hasta un almendro en flor a
comienzos de primavera, sin perder de vistas las Casas
rurales Alpujarra.
Al hacer turismo nos enriquecemos y si es turismo
rural encontramos la paz y el sosiego que muchas veces buscamos. En
otoño pueden verse los montes de la
Alpujarra tintados de colores
ocre en contraste con las Casas
rurales Alpujarra.
Cada imagen habla por si mismo y si en invierno nos
deslumbra la belleza, en verano nos sorprende su eclosión de
vida.