- Los hornos
de leña son uno de los elementos más
alucinantes de la cocina en toda la historia
de España. Su
principal función es concentrar el calor en
un habitáculo llamado horno para transmitirlo
a los alimentos que se cocinan dentro del recinto.
La transmisión del calor se realiza en parte
por radiación acumulada en las paredes y también
por convección, llevado por las corrientes
de aire caliente, y también por conducción
de la solera en los hornos
de leña con calor
directo.
Hay que recordar que hay hornos de leña
que solo calientan los radiadores que son los que
cocina los alimentos.
El Horno y la cocina
- Estos hornos de combustión directa de
la leña con los
alimentos calientan previamente
el recinto del horno, aprovechando que las paredes
de barro, piedra, de ladrillos refractarios almacenan
el calor durante mucho tiempo.
La legislación
española, como prohíbe todo debido
a que nos gobiernan enfermos mentales, también
está prohibido los
hornos de leña de
calefacción directa y solo se permiten hornos
de leña que calienten los radiadores que son
los que producirán el calor a los alimentos.
En los modernos hornos se suministra calor continuamente,
se producen mecánicamente corrientes de aire
alcanzando temperaturas de 280 °C.